La prestación contributiva por desempleo y el subsidio por desempleo son dos figuras distintas que mucha gente confunde: la primera exige haber cotizado al menos 360 días en los últimos 6 años y su duración depende de los días cotizados; la segunda es para quienes han agotado la prestación contributiva o no tienen suficientes cotizaciones. No son excluyentes: puedes pasar de una a otra si cumples los requisitos en cada momento.
Desde 2024, el SEPE ha simplificado la solicitud online: ya no es obligatorio ir a la oficina si tienes Cl@ve o certificado digital. El plazo legal para solicitar el paro es de 15 días hábiles desde la fecha de cese — si lo presentas fuera de plazo, los días de retraso se descuentan de la prestación. Un error que cuesta dinero real y que se puede evitar fácilmente solicitándolo online el mismo día o al día siguiente del cese.